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martes, 8 de marzo de 2016

Se inventan la titulitis


Esta entrada surge por mi frustración al recibir por correo electrónico un enlace al siguiente artículo "El fin de la titulitis", escrito por @anatorres8 y publicado en El País.

En el artículo se pueden leer perlas como:

"Algunas empresas tecnológicas han decidido que ya no es imprescindible tener un título universitario para ser contratado como programador"

"el hecho de contar con una titulación universitaria ya no es sinónimo de estar a la altura de lo que demanda el mercado, al menos en lo que respecta a las habilidades tecnológicas."

"Cursos de cuatro meses preparan para ese reto"

Yo soy Ingeniero en Informática, y siempre he luchado por un trato digno para mi profesión y he trabajado por conseguir que en la Informática, en la Tecnología, primen principios como la calidad frente a los actualmente imperantes, por ejemplo la reducción de costes.


Estamos hartos de leer noticias donde se malgastan grandes inversiones millonarias de la Administración en sistemas informáticos que después no funcionan o causan más caos que beneficios. O leemos como grandes catástrofes económicas o personales tienen como causa el mal funcionamiento de algún software crítico.

¿Y la solución que nos plantean algunos es, no tener en cuenta la cualificación que otorgan nuestras universidades a la hora de contratar? ¿Dar más valor a un cursillo de 4 meses impartido por un empresa que a una carrera de al menos 4 años?

Y yo me pregunto ¿De verdad es rentable para un país invertir decenas de miles de euros en formar en sus universidades a profesionales para que después esa formación no sea tenida en cuenta? ¿A quién beneficia ese desprecio por la capacitación más importante que se puede obtener en nuestro país en el sector tecnológico? Es decir, la Ingeniería Informática.

En nuestro país se forman grandes profesionales de la Informática, en los últimos quince años nuestra formación profesional en materia tecnológica ha evolucionado y mejorado. Generando grandes técnicos que trabajan como programadores, administradores de sistemas, técnicos de helpdesk, ... Nunca ha hecho falta disponer de la Ingeniería Informática para ejercer este tipo de funciones, pero ahora se ejercen con mayor cualificación.

A la vez de nuestras universidades salen Ingenieros en Informática e Ingenieros Técnicos en Informática con una cualificación aun mayor. Profesionales muy valorados en el extranjero, tanto que es habitual que los mejores de cada promoción hagan sus maletas días después de obtener su título para viajar a los grandes centros tecnológicos europeos con un contrato bajo el brazo. Y estos Ingenieros Informáticos trabajan codo con codo con esos técnicos dirigiendo equipos, proyectos y departamentos tecnológicos.

¿Y nuestras empresas tecnológicas consideran que "no están a la altura"?

Seamos serios, es verdad que la tecnología avanza demasiado rápido como para que nuestras universidades y sus planes de estudios puedan adaptarse. Y eso genera que el recién titulado muchas veces deba reciclarse nada más salir del ámbito académico (como deberá hacer durante toda su vida), pero de ahí a despreciar su formación hay mucho camino.

En cursillos cortos de empresa se puede aprender a manejar una tecnología concreta, que es lo que en ese momento interesa a la empresa en cuestión. Pero ¿y las bases de conocimiento? Un profesional no formado a priori no tendrá ninguna oportunidad de competir frente a un Ingeniero Informático con simplemente un cursillo de 4 meses (le hará falta años de experiencia). Y ¿de verdad le interesa a un trabajador formarse sólo en lo que una empresa quiere para un proyecto? ¿Qué pasará cuando la empresa no necesite gente para esa tecnología? ¿Cómo buscará trabajo en otra empresa y otra tecnología?

Dentro del sector informático trabajan todo tipo de profesionales, titulados y no titulados, yo conozco a muchos que no pudieron o quisieron cursar la Ingeniería Informática en su día, y a base de esfuerzo y experiencia han alcanzado una alta cualificación. Pero estoy seguro que todos ellos hubiesen alcanzado esa cualificación mucho antes si hubieran podido o decidido cursarla.

En el artículo nos hablan de atraer talento, y yo me pregunto ¿No es lógico que el talento en tecnología, en Informática, sea más fácil de encontrar entre las personas que han decidido dedicar su vida a este sector? Es decir de nuevo, los Ingenieros en Informática.

En nuestro sector hace años que se trabaja por conseguir que la Informática sea considerada una Ingeniería más, tanto a nivel académico como profesional. Que el gobierno entienda que debe contar con los profesionales que más saben de esto, los Ingenieros en Informática y sus representantes (los Colegios Profesionales de Ingenieros en Informática) a la hora de establecer las políticas tecnológicas. Algo reconocido incluso por todos los grupos políticos de nuestro parlamento (http://www.ccii.es/noticias/237-aprobada-la-pnl-sobre-la-ingenieria-informatica).



Así que no dejemos que algunas empresas o intereses particulares estropeen todo ese trabajo, sigamos luchando por conseguir el reconocimiento profesional que nos merecemos.
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martes, 13 de agosto de 2013

¿El futuro está en el desarrollo de software?

Este post procede de unos comentarios míos a un artículo de Alfonso Gutiérrez (@alfonsogu) en su blog. Recomiendo que antes que nada os leáis su articulo: http://alfonsogu.com/2013/08/12/el-futuro-esta-en-el-desarrollo-de-software/#comment-4510

Alfonso declara en su texto que trabaja en la industria del desarrollo de software y que ésta es sin duda la que mas futuro tiene.

Mi opinión al respecto es la siguiente: Comparto con Alfonso que el desarrollo de software tiene futuro, no obstante se corre el peligro de que ese futuro no sea tan halagüeño como él comenta por varios motivos.

1º.- Precariedad laboral. Es verdad que este sector es de los que menos paro tiene, sobre todo en perfiles de alta cualificación como la Ingeniería Informática. Pero a la vez soporta una alta tasa de precariedad laboral: bajos salarios, jornadas interminables, horas extras que no se pagan, etc. Se está cayendo en el error de pretender convertir España en una alternativa a la producción de software de India o países similares, a costa de aumentar la precariedad para reducir los costes.

2º.- Falta total de regulación del sector. La informática se ha convertido en un aspecto crítico de cualquier proyecto, y como cualquier otra ingeniería debería estar regulada, para delimitar las responsabilidades. Si queremos desarrollar software de calidad y con las debidas medidas de seguridad, deben existir leyes que determinen quien debe dirigir los grandes proyectos (que afecten a la seguridad o bienestar de las personas o su patrimonio), exigir el uso de metodologías de desarrollo y documentación, etc ... Hoy en día para que alguien cambie un enchufe en tu casa se le exigen una serie de medidas para asegurar que está cualificado, en cambio para desarrollar el software de gestión sanitaria de todo el servicio andaluz de salud no se exige nada.

3º.- Posible masificación y desprofesionalización. ¿De verdad los movimientos como los que menciona Alfonso en la dirección de que "todos sepan programar" no son contraproducentes para esta industria? ¿Debemos saber todos mecánica solo porque en todas nuestras casas hay vehículos? ¿No basta con saber conducir? ¿No basta con que los usuarios sepan usar correctamente un PC, tablet, smartphone, ... y sus correspondientes aplicaciones? Estos movimientos venden la película de que programar es cosa de niños, algo totalmente falso cuando hablamos de proyectos de envergadura o críticos. El desarrollo de software es un proceso de ingeniería bastante complejo que requiere de personal profesional y altamente cualificado, esto no deberíamos olvidarlo.

Para terminar decir que no es que yo no confíe en que el desarrollo de software tenga futuro, lo que tengo son dudas y temores de que ese futuro sea el más apropiado. Todavía estamos a tiempo.
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jueves, 20 de agosto de 2009

Soy Ingeniero Informático, un Ingeniero más.

La profesión de INGENIERO siempre ha tenido algo especial, un halo de excelencia, de prestigio, que hacía que muchos jóvenes la desearan.

Todo este reconocimiento histórico siempre ha procedido de la complejidad de los estudios universitarios que debían superar y de los proyectos que después debían desarrollar. Pero sobre todo de que eran los únicos habilitados para desempeñar determinadas tareas por Ley, sus atribuciones (creadas para proteger a la sociedad de comportamientos erráticos de personas sin la cualificación necesaria). Sin olvidar su vertiente corporativista o gremial, que les hacía miembros de asociaciones exclusivas (los colegios profesionales), destinadas al autocontrol y la representación, pero complejas y opacas para el gran público (lo cual suponía mayor interés).

Pero desde hace ya muchos años (concretamente desde el año 1990), un tipo concreto de Ingeniero, aquellos que profesamos la rama de la Informática, hemos sido privados de parte de este halo, de este prestigio. Soportamos una formación tanto o más compleja que los demás ingenieros, y desarrollamos proyectos de características cualitativas y cuantitativas similares, pero se nos ha negado la creación de un colegio profesional nacional y la asignación de atribuciones propias.
Incomprensiblemente habiendo pasado ya 19 años desde la creación por Ley de esta nueva rama (Real Decreto 1459/1990, de 26 de octubre), aún se sigue aludiendo a su juventud para negarle la igualdad con el resto.
Lógicamente nadie entiende que el Gobierno se decida a crear una nueva rama de la Ingeniería (cosa que no hace muy a menudo), y después se niegue a reconocerla y a legislar para otorgarle los mismos derechos que al resto. Pero es así.
La Informática según la RAE es el "Conjunto de conocimientos científicos y técnicas que hacen posible el tratamiento automático de la información por medio de ordenadores". Y la aparición de la Ingeniería Informática, respondió a la necesidad de formar a profesionales específicamente preparados por nuestras universidades, para asumir el reto que suponía la llegada de los ordenadores, y después Internet a nuestros trabajos y hogares.
Pero que sentido tiene haber formado a esos profesionales y hacerlo como Ingenieros, si después nadie controla que los proyectos informáticos sean dirigidos por ellos. Ninguno.
Hemos debido ser los propios Ingenieros en Informática los que hayamos dicho "esto no puede ser". Estamos cansados de ver como, personas sin cualificación y profesionales sin responsabilidad, actuan impunemente desprestigiando nuestra profesión. Haciendo creer a la sociedad que la Informática es una tecnología inexacta, y que los ordenadores y los programas informáticos fallan porque tienen que fallar, y no debido a sus errores.
Hemos dicho basta, queremos Colegios Profesionales que controlen nuestro trabajo y nos exijan responsabilidad profesional y civil (si es necesario). Que los proyectos sean desarrollados por personal específicamente cualificado y si algo falla que lo pague quien se equivocó. Es decir exigimos la regulación de nuestras profesiones.
Através de asociaciones de profesionales se han conseguido ir creando colegios autonómicos, y con protestas, manifestaciones e incluso huelgas, estamos presionando para cambiar un panorama nada alentador. Pero el esfuerzo realizado, las derrotas sufridas y las batallas ganadas, merecen de un artículo específico.

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